El Glaciar Perito Moreno está ubicado en Argentina entre los grados 47º y 51º de latitud sur, naciendo del Campo de Hielo Patagónico Sur. Se extiende sobre el Brazo Sur del Lago Argentino, con un frente de cinco kilómetros de longitud y sesenta metros de altura aproximadamente.
Animada por algunos de mis amigos, me he decidido a plasmar aquí en el blog algunos de mis recuerdos, que guardo con mucho cariño y que quiero compartir con todos vosotros. Quiero agradecer a mi compañera-"profe", Rocío, que me ayudó a aprender y hacer todas estas cosas. Y a Juan, que no sé cómo hace para que todos estos recuerdos salgan a la luz.
sábado, 21 de mayo de 2011
PERITO MORENO
El Glaciar Perito Moreno está ubicado en Argentina entre los grados 47º y 51º de latitud sur, naciendo del Campo de Hielo Patagónico Sur. Se extiende sobre el Brazo Sur del Lago Argentino, con un frente de cinco kilómetros de longitud y sesenta metros de altura aproximadamente.
martes, 17 de mayo de 2011
sábado, 7 de mayo de 2011
CARLOS III Y LA PUERTA DE ALCALA
En 1986 hicimos varios viajes a Madrid, yo siempre había ido en tren pero esta vez me fui en coche con mi hermano y mi madre. Como mi sentido de la orientación es más bien inexistente, nunca sé por dónde voy y no recuerdo las calles ni las direcciones. Aquel día, llamó mi atención un monumento que reconocí como estilo neoclásico y ¡zas! Se hizo la luz en mi mente. Quedando como una completa estúpida, exclamé: ¡Ala! ¡Mira! ¡La Puerta de Alcalá! A lo que mi hermano no pudo resistirse y apostilló con la única canción que, ese año, todos nos sabíamos de memoria: “mírala, mírala, la Puerta de Alcalá”. Sí, el año en que a Víctor Manuel y Ana Belén se les ocurrió llevar al éxito el tema de la Puerta de Alcalá, yo me fijé en ella por primera vez en mi vida.
A partir de este episodio, pues ya fue más fácil de asimilar los conocimientos que se habían quedado aletargados en mi memoria.
Esta puerta fue mandada construir por Carlos III y es obra del arquitecto italiano Franccesco Sabatini. Es de 1769 y la más célebre de todas sus obras. Su construcción debe inscribirse en un plan de mejoras urbanísticas llevadas a cabo por este rey.
Presenta una estructura horizontal con cinco vanos, los tres centrales de medio punto -el central más elevado- y los dos laterales adintelados. Sobre el arco central se levanta un ático coronado con un frontón curvo que a su vez alberga otro triangular. Sobre el perfil de la puerta observamos una atractiva decoración escultórica realizada por Roberto Michel y Francisco Gutiérrez, eliminando de esta manera la acentuada horizontalidad del monumento.
En esta obra se refunden tendencias del barroco internacional y académico en su versión monumental, acentuando el valor urbano de un enclave estratégico de la capital por la compleja relación que se establece entre puerta y paseo. Las propiedades estilísticas que en la obra confluyen procedentes del barroco tardío italiano y de un clasicismo más estricto, no alteran el efecto unitario pretendido por el arquitecto. Como centro irradiante hacia el espacio que la rodea, la puerta llega a definir la naturaleza del lugar erigiéndose en su referencial más significativo.
Fue inaugurada en 1778 como auténtica puerta de acceso a la ciudad por el camino real de Cataluña y Aragón.
Y como el término Neoclasicismo denomina al movimiento estético que refleja en las artes, los principios intelectuales de la Ilustración, pues ya tenía la siguiente pieza: Carlos III, el rey Ilustrado.
En otra visita a Madrid se nos ocurrió ir al Museo de Cera, y ahí ya fue el definitivo empujón hacia una relación con Carlos III. Pasamos por las salas donde están representados todos los reyes de España e hicimos el repaso. Primero estaban don Pelayo, los “moros”, y aparecieron los Reyes Católicos, a continuación los Austrias, sí íbamos bien; llegamos a Felipe IV, vale…. Sí, Carlos II el Hechizado… los Borbones, nosotros controlando, Felipe V,… “Oye, ¿y éste? ¿Quién es éste?” Bueno, pues a tirar de folleto… “¡Luis I! ¿Y este otro? ¡Fernando VI!” Espera, al siguiente lo conocemos, Carlos III ¡en traje de cazador!
Pero ya estaba sembrada la “duda investigadora”. ¿Quiénes eran esos dos personajes que se nos escapaban entre el primer Borbón y su hijo Carlos? Porque sabíamos de muy buena tinta que Carlos III era hijo de Felipe V,… así que nos sobraban dos o algo pasaba.
Lo de Luis I fue fácil, su padre Felipe V abdicó en él pero apenas reinó siete meses ya que murió prematuramente de viruela. El antiguo monarca volvió a asumir el trono. A la muerte de éste, le sucedió su siguiente hijo varón, Fernando VI, que inició la reforma ilustrada de España a través del saneamiento de la Hacienda y la financiación industrial. Reinó trece años y murió sin descendencia.
Y así es como llegamos a Carlos, el hermano, qué alivio, ya teníamos el “hilo”.
Ahora, cuando alguien a mi lado se refiere a la expulsión de los Jesuitas, al Jardín Botánico, el Museo del Prado, el Museo Reina Sofía, los Planes de Estudios Universitarios, el plan radial de carreteras, hospitales públicos, escuelas de Formación Profesional, el impuesto de sucesiones, la demarcación territorial en provincias,….a mi mente asoma una carita de ratoncito con peluca empolvada señalando la Puerta de Alcalá y diciendo: mírala, sus ojos son testigos de mi trabajo.
Las piezas encajan, todos esos “post-it” que habían quedado prendidos en mi memoria han quedado “pasados a limpio” gracias a que mi hermano condujo alrededor de una plaza presidida por una enorme puerta y a que una mañana de domingo nos metimos en el Museo de Cera porque no teníamos ánimos para pensar demasiado.
jueves, 28 de abril de 2011
LEYENDAS II
17 de noviembre de 1999, mi madre no conocía a Enrique Urquijo, pero supo que aquello era importante. Me tocó llorar a mí.
LEYENDAS I
.
16 de abril de 1973, mi madre lloró .
Yo no entendía muy bien el significado de la muerte, pero supe que aquello era importante
Ese día murió el hombre y nació la leyenda
16 de abril de 1973, mi madre lloró .
Yo no entendía muy bien el significado de la muerte, pero supe que aquello era importante
Ese día murió el hombre y nació la leyenda
jueves, 14 de abril de 2011
GALAXIOAVENTURA
Dentro de muchos, muchos años, en una lejana galaxia, el joven arqueólogo Han Jones parte hacia un planeta muy lejano llamado Tierra acompañado de su padre, el Doctor en Historia Antiquísima, señor Indiana Solo.
A bordo de su nave espacial, padre e hijo se aventuran en la búsqueda de la mítica ciudad de Petra, cuya leyenda sitúa en un país de los llamados árabes por los escritos antiguos. Y ayudados por su cámara de videofotosmusicales, consiguen captar las imágenes que probarán ante los universos venideros la existencia de una ciudad escondida y tallada dentro de la roca.
A bordo de su nave espacial, padre e hijo se aventuran en la búsqueda de la mítica ciudad de Petra, cuya leyenda sitúa en un país de los llamados árabes por los escritos antiguos. Y ayudados por su cámara de videofotosmusicales, consiguen captar las imágenes que probarán ante los universos venideros la existencia de una ciudad escondida y tallada dentro de la roca.
miércoles, 13 de abril de 2011
PETRA
Petra es un importante enclave arqueológico en Jordania, y la capital del antiguo reino nabateo. Su nombre proviene del griego πέτρα que significa piedra, y es perfectamente adecuado; no se trata de una ciudad construida con piedra, sino, literalmente, excavada y esculpida en la piedra.
El asentamiento de Petra se localiza en un valle angosto, al este del valle de la Aravá que se extiende desde el mar Muerto hasta el Golfo de Aqaba. Los restos más célebres de Petra son sin duda sus construcciones labradas en la misma roca del valle, en particular, los edificios conocidos como la Khazneh (la Tesorería) y el Deir (el Monasterio).
El monasterio presenta una fachada formada por tres calles principales y dos pisos que se rompen por las grandes columnas de orden corintio romano, sobre fustes lisos. De éste destaca la parte superior de la calle central que se remata con una construcción redondeada, rompiendo el frontón que resultaría de la unión de las partes, de sección rectangular, que la flanquean.
Fundada hacia el final de siglo VII a. C. por los edomitas, fue ocupada en el siglo VI a. C. por los nabateos que la hicieron prosperar gracias a su situación en la ruta de las caravanas que llevaban el incienso, las especias y otros productos de lujo entre Egipto, Siria, Arabia y el sur del Mediterráneo.
De época romana son los templos realizados en Petra, durante los siglos II y III d.C., y por los que ha sido conocida y utilizada como escenario natural en numerosas películas. Los grandes sepulcros rupestres, decorados con fachadas de hasta treinta metros de altura, son resaltados con elementos partidos barrocos que resaltan con violencia sus formas sobre la roca. Son fachadas esculpidas directamente en la piedra (arenisca roja), tal y como ya se hiciera en Abu Simbel (Egipto).
Hacia el siglo VIII, el cambio de las rutas comerciales y los terremotos sufridos, condujeron al abandono de la ciudad por sus habitantes. Cayó en el olvido en la era moderna, y el lugar fue redescubierto para el mundo occidental por un explorador suizo Johann Ludwig Burckhardt en 1812.
El tesoro, descubierto por Johann, es el más conocido por los turistas. Queda oculto por las altas rocas que a manera de pasillo van a desembocar en una pequeña plaza. Dentro de ésta se aprecia su fachada de clara influencia romana, con sus columnas y frontones helenizantes que se complementan con una serie de relieves desgastados.
Aunque, desde el día 7 de julio de 2007, el impresionante conjunto arquitectónico de Petra forma parte de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo, actualmente corre peligro de deterioro, si no se toman las medidas pertinentes para mejorar su conservación.
Cuando mi hermano le pidió permiso a mi madre para llevarme al cine, no sabía, ni él ni nadie, la que se iba a liar. ¡Mi hermano me llevaba al cine! Bueno, qué acontecimiento, no me lo podía creer. “La guerra de las galaxias”. Sí, la primera, la auténtica “guerra de las galaxias”, nada del “episodio IV” que dicen ahora los caballeros Jedai. Entonces eran únicamente la princesa Leia, Luke Skywalker, Han Solo, el felpudo con patas, R2D2, y C3PO luchando contra Darth Vader. Mientras la mitad del colegio se hacía fan de Luke Skywalker, la otra mitad nos pasamos al bando de Han Solo; aunque no se llevara a la princesa, no nos importaba. Además, ya sabíamos que el actor era Harrison Ford, Sólo quedaba buscarlo en otras pelis y seguirle la pista… Y volvió a ser mi hermano el que lo encontró “En busca del Arca perdida”. Nos aficionamos a Indiana Jones nada más ver como sustituía un ídolo de oro por un saco de arena y salía de una cueva corriendo delante de una gran piedra. Luego volvimos a verlo comiendo sesos de mono en un “Templo Maldito”. Mi madre ya sospechaba, sólo nos juntábamos para las pelis de Indiana Jones, Y entonces apareció buscando el cáliz en “La última cruzada”… Vayaaaaaaaaa………….. ¡Ese desfiladero a caballo!, ¡ese templo grandioso! Y salió el listo: “mira, eso es Petra” ¡Jolín! ¿Pero eso existe de verdad? ¿No es un decorado? “No, creo que no, eso es de verdad, o lo han copiado de la realidad,…” Pues nada, ya tocaba empezar a buscar qué era aquello, dónde estaba, ¿qué había en Petra? Lo del desfiladero ¿era una invención o era una realidad?, Llegaron los documentales en televisión, las fotografías en los libros; y en el primer folleto de viajes que utilicé, había una “extensión a Petra” que salía carísima. Inalcanzable Petra… Hasta que llegó 2008, el 19 de junio, ¡qué noche de nervios! Me vestí con toda la ceremonia que requería la ocasión: a ver, lo llevo todo, la gorra, la cámara, la protección solar, baterías cargadas. Hacia las ocho de la mañana, iniciaba mi recorrido por el Siq. El guía delante, explicando todo: la altura, la anchura, la piedra, la conducción del agua, historia de los nabateos, forma de vida del beduino, higueras, higueras petrificadas. Acompañada de cientos de turistas y sola en aquel pasillo sinuoso que no me dejaba ver más allá de mis narices hacia delante y que no me enseñaba por dónde había venido, increíble. La luz del sol que luchaba por entrar, los colores que tomaba la piedra, y de repente, sin avisar, sin intuirlo siquiera, ¡el Tesoro! Imponente, misterioso, oculta su utilidad, templo, tumba, ¿cómo saberlo?
Pero después de este monumento hay una ciudad entera de edificaciones excavadas en la piedra, hay un teatro romano, hay iglesias bizantinas con mosaicos prácticamente intactos, hay cuevas con paredes de colores conseguidos con la erosión de la roca, hay burro taxis y calesas, camellos de transporte, hay tiendas beduinas que te dan el té para que refresques tu garganta seca, Y hay mil escalones tallados y borrados en la montaña que te conducen al monumento mayor y mejor conservado de toda la ciudad, el Monasterio. Al Monasterio subí con el de Bilbao, sí, ese que una subida ligerita de mil escalones le supone 20 minutos. Y otra vez la sorpresa, llegas arriba, y el monumento está a tu espalda, callado, esperando que te des la vuelta y lo descubras, silencioso y majestuoso dispuesto y tranquilo, seguro de sí mismo, ocultando su pasado y mostrando su sencilla grandeza.
Pero después de este monumento hay una ciudad entera de edificaciones excavadas en la piedra, hay un teatro romano, hay iglesias bizantinas con mosaicos prácticamente intactos, hay cuevas con paredes de colores conseguidos con la erosión de la roca, hay burro taxis y calesas, camellos de transporte, hay tiendas beduinas que te dan el té para que refresques tu garganta seca, Y hay mil escalones tallados y borrados en la montaña que te conducen al monumento mayor y mejor conservado de toda la ciudad, el Monasterio. Al Monasterio subí con el de Bilbao, sí, ese que una subida ligerita de mil escalones le supone 20 minutos. Y otra vez la sorpresa, llegas arriba, y el monumento está a tu espalda, callado, esperando que te des la vuelta y lo descubras, silencioso y majestuoso dispuesto y tranquilo, seguro de sí mismo, ocultando su pasado y mostrando su sencilla grandeza.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






